Uno. Ocho. Cero. Grados.

Apareció sin avisar, como las cosas buenas que ocurren en la vida. Como un soplo de aire fresco, dispuesto a poner su mundo patas arriba.

Con un plumazo viejas cenizas volaron y un nuevo fuego iniciaron.

Él aún no sabía que la había encontrado y ella no tardó en hacerse más presente en su vida. Muchas tardes de palabras vacías, sólo por el placer de hablar. Cines y viajes se fueron sumando a una larga lista de recuerdos a compartir.

Y llegó el día, el día en que ella se cansó de dar y se fue.

Y entonces él la empezó a añorar y, al intentar ponerle remedio, se descubrió. La buscó y la encontró. La encontró y le explicó. Le explicó y la recuperó.

Porque no hay nada más sincero que hablar con el corazón.

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Y creció…

… alocada, triste, muda, fiestera, serena, alegre, coqueta, estudiosa, carismática, honesta, inteligente, amorosa, cariñosa, prudente, fría, generosa, comunicativa, retraída, envidiosa, delicada, dulce, fiera, paciente, impulsiva, feliz, bondadosa, humilde, inconformista, fiel, confiada, intrigante, valiente, orgullosa, solidaria, sincera, leal, amable, madura, imprudente, trabajadora, prudente, tolerante, precipitada, sagaz, fuerte, justa, egoista, sobria, optimista,  rival, soberbia, compañera, amiga,…

Así era, así es.

Pero ella no lo sabía, sólo vivía.
 

Como siempre, tarde y mal

No es nada que no haya avisado, soy mala, muy mala para esto de los blogs pero queda que lo intento.

Dije que haría una reseña al mes sobre un libro que tratase de la educación, o se pudiese vincular de alguna manera a ella, y aquí estoy en tono de disculpa pues por A, B o C no lo he hecho y no es por falta de tiempo libre, que de eso hasta lo regalo, si no porque estoy inmersa en el mundo seriéfilo y libros romanticones a más no poder.

La que aquí escribe tiene una bonita subscripción a Netflix y esa cantidad INGENTE de películas y series que tiene para ver se me va a acabar en noviembre cuando vuelva de nuevo a mi hogar español así que estoy dándole fuerte.

Para quitarme un poco la espinita de no dejar reseñas de libros lo voy a hacer con las series (películas en otra entrada para no alargar) que  he ido viendo, algunas de manera infumable y otras de manera fumable.

1. Orange is the New Black: esa nueva diosa entre diosas. Increíble la popularidad que está teniendo y no es para menos. Le tengo especial cariño, pues es una de las primeras que empecé a ver cuando aterricé en tierras sanfranciscanas junto con la tía de los niños. Resultado: enganche total.

2.New Girl: la empecé en España, me olvidé de ella y un día mi querida y adorada amiga Nayive dijo de verla de manera conjunta. Es una de esas series que puedes vivir sin ellas pero una vez que la empiezas a ver tiene algo que engancha.

3.Breaking Bad: otro pilar de las series. La primera me engancho pero algo nos está pasando a la segunda y a mí. Un poco de relación amor/odio. Esta y LOST no sé que tienen que todo el mundo las aclama pero no me atrapan, al principio sí pero luego ya me desinflo como un globo.

4.SHERLOCK: y en mayúsculas porque se lo merece. Es la SERIE para mí. Temporadas cortas, de tres capítulos cada una. La pena que vuelve en 2016 (o eso dicen). Para esta necesité los subtítulos más que nunca, esa velocidad en el hablar no la supera nadie.

5. Extreme Couponing: este es un programa de esos que sólo los americanos saben hacer. Es perfecto para esas tardes muertas que no quieres pensar, ni ver películas ni nada.

6. Hemlock Grove: muy teenager pero con encanto. Una mezcla de crepúsculo, vampire diaries y true blood. No sabría cómo clasificarla.

Estas son básicamente las que he empezado con Netflix por si echáis en falta alguna dos opciones:

a) ya la llevo viendo de antes

b)está en la lista de pendientes (house of cards, mad men, weeds, revenge, the office, sons of anarchy entre otras).

Y para acabar mi gran descubrimiento español, los descubrí a principios de este año pero ya llevan años en pantalla. Los grandes ILUSTRES IGNORANTES, me han brindado horas y horas de risas (incluso repeticiones), es un programa de canal+, en su página web lo podéis ver de forma gratuita.

Ya me despido dejando uno de mis favoritos 

ILUSTRES IGNORANTES: ESPECIAL QUINTO ANIVERSARIO

Nueva misión: leer

Siempre he sido una persona que le gusta leer, mucho, demasiado, a todas horas, pero de un tiempo a esta parte mi ritmo de lectura ha bajado y bastante.

Hace ya casi 3 años (madre mía) acabé la carrera de magisterio y camino a los dos años de encontrarme en un país lejano cuidando a un par de mocosetes que me han cambiado de arriba a abajo.

Este año el mayor ha empezado a ir al colegio todos los días y poco a poco me ha ido entrando de nuevo ese gusanillo de la educación, pues me vine aquí con la idea de mejorar ese nivel de inglés, que parece que ahora todo el mundo pide, y me olvidé de lo que yo era realmente, una profesora.

Así que he decidido remediarlo y volver a encontrarme para que el día de mañana, si puedo ejercer, no encontrarme en un mundo que conocí y olvidé. Para hacerlo voy a leer al menos, ojalá sean más, un libro al mes relacionado con el mundo del profesor, ya sea de exposición de casos,  recursos educativos, actividades,… cualquier tema que pueda darme conocimientos para el futuro y no oxidarme.

Según lo que vaya leyendo os haré una reseña y si en el futuro alguien cae en este blog y le sirve de ayuda me sentiré satisfecha. Se aceptan recomendaciones de todo tipo.

Nos leemos pronto,

Elena.

Leer es crecer

 

Con una mirada

Él, taciturno, cabizbajo, una lluviosa tarde de verano.

Ella, con la cabeza bien alta, comiéndose el mundo, la misma lluviosa tarde de verano.

Un autobús, abarrotado, oxígeno axfisiante, espaldas que se chocan con brazos, pies que pisan a otros pies, empujones en cada parada y de repente click* una mirada.

No de dos desconocidos sino de dos desconocidos muy bien conocidos. Y entonces él, lamentándose de lo que pudo ser. Y entonces ella, agradeciéndole lo que hoy ha llegado a ser.

Porque no hay mal que por bien no venga, sólo hay que buscarle la manera.

La regla del minuto

Érase una vez una chica MUY desordenada que dejaba cosas sin hacer de un día para otro.

Viéndose un día aplastada, literal y metafóricamente, por cosas sin hacer decidió ponerle remedio. Buscando y buceando en su mente encontró una información leída tiempo atrás por los mundos perdidos de internet, el Santo Grial para las personas con tendencia al desorden: realizar todas aquellas tareas que costasen menos de un minuto.

¿Colgar un pantalón? Menos de un minuto.

¿Poner los zapatos en su sitio? Menos de un minuto.

¿Limpiar la taza del desayuno? Menos de un minuto.

¿Limpiar el espejo? Menos de un minuto.

etc.

Pasó el tiempo y se atrevió a dar un paso más allá.

¿Recoger el cuarto? 2 canciones.

¿Limpiar cocina? 3 canciones. 

¿Cocinar? Un capítulo de una de tus series favoritas. Adelantas tarea seriéfila y cocinas algo rico a la vez.

Y si bien el caos reinaba de vez en cuando en su plácido mundo, ya no existía esas montañas de tareas que la aplastaban en los viejos tiempos.

Moraleja para el día de hoy:

Deja para mañana lo que puedas hacer hoy, excepto si te cuesta menos de un minuto.

Amores de…

No vengo a hablar de amores de verdad, ni de flechazos. Hoy quiero hablar de esos amores de metro, de cine, de supermercado, playa, bus, blogs…

Esos amores donde no hay amor, sólo conexión.

Conectados por una mirada, una sonrisa, unas palabras o un texto. Fugaces o repetitivos. Infieles, porque hay más de uno, y de dos y de tres.

De esos que te hacen afrontar un lunes con buena gana o te levantan el ánimo un domingo.

Y en esas me encontré yo este domingo por la mañana, haciendo la compra de la semana, cuando nos cruzamos en un pasillo, y en el siguiente y en el siguiente de ese siguiente. Y en todos esos tropiezos la sonrisa, la mirada y la educación que te hacen sacar la sonrisa más sincera de toda la semana. Y este domingo, por lo menos yo, vuelvo para volvernos a tropezar.

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